La formación profesional del abogado en el proceso penal acusatorio. ¿Crisis o éxito?

¿Qué debe conocer el egresado de la Licenciatura en Derecho para incursionar en la práctica del Proceso Penal Acusatorio?

¿Dónde debe ir a pedir trabajo cuando salga de la Universidad?

JUAN ANTONIO MARURI JIMENEZ/JURISTA.- Estas son 2 de las preguntas más angustiantes para el egresado de la Licenciatura en Derecho, mismas que probablemente no sean respondidas por sus maestros, directivos de la Universidad o sus familiares.

La formación del egresado de la Licenciatura en Derecho

La Licenciatura en Derecho cuenta con una gran variedad de asignaturas y líneas de formación, siendo la materia penal una de ellas, por lo que debemos contemplar que existe un antes y un después – partiendo del 18 de junio de 2008 -, por lo que para que el egresado se encuentre preparado para incursionar en el Proceso Penal Acusatorio, es importante precisar los siguientes aspectos:

– Que el plan de estudios que haya cursado – en lo que a materia penal se refiere -, sea actualizado y acorde a la reforma Constitucional del 18 de junio de 2008;

– Tener vocación por la materia penal y estar dispuesto a especializarse con planes de estudio de posgrado en materia penal y Ciencias Forenses;

– Contar con la tutoría de Abogados especializados en la materia, que sean litigantes;

– Tener un amplio sentido de la ética, el profesionalismo y el humanismo; y

– Desentrañar las estrategias de litigación que contiene el Código Nacional de Procedimientos Penales, así como los ordenamientos complementarios.

Formación previa

En la actualidad, la mayoría de planes de estudio de Licenciatura y posgrado – por lo que a la materia penal se refiere -, siguen basando sus planes de estudio en el sistema penal tradicional, es decir, antes de las reformas constitucionales del 18 de junio de 2008, por lo que la teoría resulta ser muy distinta con la práctica, aunado a que la mayor de las veces, el profesor que imparte materias referentes a la materia penal, no son expertos ni especializados en esa materia, lo más triste es que algunos ni siquiera tienen conocimiento práctico, por lo que no saben que contestar o explicar cuando el alumno les pregunta respecto de un caso práctico.

Por lo anterior, para tener un conocimiento teórico normativo actualizado, debe acudir a la literatura jurídica especializada donde también nos encontramos con otro gran problema, pues muchos de los que escriben en temas del sistema penal o proceso penal acusatorio hacen compilaciones teóricas de sistemas jurídicos de otros países o hacen comparaciones de legislaciones procesales penales de los Estados de la República Mexicana, utilizando términos incorrectos o compartiendo información incorrecta. La otra opción es optar por la preparación mediante cursos, diplomados o posgrados, donde también se ha comercializado como negocio y abundan los charlatanes y “estrellitas” que se aprovechan de la inexperiencia o necesidad de los participantes. Entonces, ¿Qué debe hacer el estudiante en este aspecto? Debe acudir con Instituciones profesionales que cuenten con planes de estudios actualizados y Docentes que sean practicantes del sistema penal acusatorio, revisando con minuciosidad la información que ofertan en cuanto a registros de planes de estudios, acreditaciones de los profesores, registros gubernamentales, etc.

Formación posterior

Si el egresado cuenta con la fortuna de que el plan de estudios de Licenciatura o posgrado cuenta con las materias actualizadas en lo referente al proceso penal acusatorio, debe contar con un buen tutor que se dedique a la práctica especializada, principios éticos, humildad, humanismo, pero sobre todo, pasión por su labor profesional. También debe prepararse en temas de Ciencias Forenses, pues el proceso penal de corte acusatorio, adversarial y oral en su correcta implementación, se auxilia de diversas Ciencias y disciplinas para lograr los objetos del proceso penal, tales como la Criminalística, Criminología, Psicología, Medicina, Investigación Forense, Actuación Policial, Dactiloscopía, Accidentología, Informática, por mencionar a las más recurrentes. En la actualidad, si existen Instituciones especializadas en estos temas que brindan diversas opciones de profesionalización y capacitación continua y que nos preparan para ser exitosos en el tema del proceso penal.

Formación profesional   

¿Cómo puedo descubrir si tengo madera para la materia penal? ¿Cómo puedo saber si soy bueno para interrogar o para hacer entrevistas a testigos? ¿Cómo perder el miedo para hablar en público?

Estas preguntas normalmente no encuentran respuesta en lo que estudiamos en la Universidad, pues la formación educativa en base al modelo constructivista y al desarrollo de competencias, habilidades, destrezas y aptitudes, aun no es conocida por muchas Instituciones que se dedican a la educación o a la capacitación, por lo que el alumno o egresado se encuentra desubicado y sin vocación, pues la mayor de las veces se inclina hacia la práctica de alguna de las ramas de Derecho ya sea por moda, influencia de los amigos o familiares, pero muy pocas veces por vocación y decisión propia.

¿Cómo obtener práctica en el proceso penal acusatorio?

Uno de los principios del proceso penal acusatorio es la publicidad, el cual se refiere a que toda persona puede presenciar audiencias, es decir, las salas de audiencias están abiertas al público en general – salvo las excepciones que la ley procesal menciona -, entonces, pueden compaginar el aprendizaje teórico con las prácticas reales de asuntos reales, aprender del “ensayo-error” que se da en la práctica diaria, cuestionando a las diversos operadores jurídicos (defensores, agentes del ministerio público, jueces, policías, peritos), es decir, hacer uso de todas las herramientas de aprendizaje que nos formen como profesionales y nos preparen para la práctica real, estar preparados para cuando venga la oportunidad y aprovecharla de la mejor manera.

Crisis o éxito

La crisis o éxito del egresado de la Licenciatura en Derecho que incursiona en el proceso penal acusatorio, depende del cristal con que se mire, pues de acuerdo a la formación y preparación de cada uno, la crisis o éxito lo podemos augurar o traer nosotros mismos.

La crisis existe y subsiste para quienes no estudian por vocación, para quienes solo estudian para pasar un examen, para quienes no se titulan, para quienes quieren ser “todologos” y no se especializan en una rama del Derecho, para quienes creen que el futuro es vivir del presupuesto como servidor público, para quienes no creen en ellos mismos, para quienes dicen que no se puede.

El éxito del futuro profesionista reside en contar con una sólida y confiable base teórica, pasión por la materia penal, título y cédula profesional, formación continua, persistencia, humanismo, profesionalismo, imagen adecuada (para ser hay que parecer), pero sobre todo, para quienes están dispuestos a esforzarse día a día.

FUENTE ORIGINAL: http://revistajurista.com

 

 

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